COMPARTE EL MENSAJE MÁS IMPORTANTE

Marcos 1: 35-38

“35 Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba. 36 Y le buscó Simón, y los que con él estaban; 37 y hallándole, le dijeron: Todos te buscan. 38 Él les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido.”

 

 

Jesús dijo a sus discípulos que había venido para predicar. Para predicar la buena noticia de parte de Dios, para predicar el mensaje del evangelio, el mensaje de salvación, Marcos 1: 14, 15.

Para declarar que él era “Dios con nosotros”.

A aquel “Dios lejano” Jesús lo estaba haciendo cercano.

A aquel “Dios ausente” Jesús lo estaba haciendo presente.

A aquel “Dios despreocupado” Jesús lo estaba haciendo compasivo.

A aquel “Dios indiferente” Jesús lo estaba involucrando en el destino eterno de todas las personas.

 

 

Jesús vino y predicó el mensaje de salvación porque es el mensaje más importante que una persona pueda recibir.

Porque cada uno de nosotros somos como ovejas perdidas. Que en cualquier momento son presas del lobo  y quedan apartadas para siempre de los cuidados del pastor, Mateo 9: 35, 36.

Sí. Jesús vino a buscarnos y salvarnos, Lucas 19: 10.

 

Salvarnos porque podemos ganar todo en este mundo pero perder lo más importante que es la propia vida. Y es que hay una vida que no termina en esta y que Jesús vino a darnos, Juan 3: 16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

 

Esta es la buena noticia, este es el mensaje del evangelio. Que andábamos perdidos y que Jesús nos ha salido al encuentro, nos ha sacado del camino que conduce a la perdición eterna, y nos ha dado una nueva vida con Dios.

 

 

Y para esta misión Jesús fue capacitado por el Espíritu Santo de Dios, Lucas 4: 18, 19 “El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor.”

 

 

 

 

 

 

Jesús fue lleno de todo el poder de Dios para traer el mensaje de salvación de Dios a los hombres y para acompañar este mensaje con la poderosa ayuda de Dios en la necesidad de las personas, Hechos 10: 38 “cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.”

 

 

De la misma forma que el Espíritu Santo reposó sobre Jesús, también reposará sobre los que creen en Jesús. Jesús bautiza, llena con el Espíritu Santo a sus seguidores, Hechos 1: 8 “recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos”

 

Así el cristiano, que vive lleno del Espíritu Santo, tiene el más poderoso mensaje de esperanza que compartir a los que le rodean.

 

 

       Es tiempo de vivir llenos del Espíritu Santo.

Es tiempo de compartir el evangelio.

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