Danos el Pan

Mateo 6: 9, 11

“Vosotros oraréis así:

El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.”

 

Esta es una oración que en nuestro contexto religioso-cultural español la mayoría hemos escuchado en alguna ocasión.

 

Todos buscamos el sustento para nuestras vidas.

Principalmente el sustento físico: el alimento, la salud; también la vivienda, la ropa y el calzado, que tienen que ver con nuestro cuidado más necesario.

A partir de estas necesidades básicas podemos buscar otras cosas que también tienen que ver con sostener nuestra vida pero que podemos considerar secundarias en relación a las ya mencionadas, como podrían ser deporte, salud emocional, salud intelectual, salud moral, espiritual. Y aquí cada persona establece sus prioridades.

 

Jesús habló de cuidado y sustento básicos.

Y al enseñar a los que le creían y seguían sobre la oración, incluyó la petición “danos el pan”.

 

Jesús nunca enseñaría a hacer una oración que no va a ser respondida, por lo que aprendemos que Jesús tiene interés en cuidar nuestras necesidades básicas.

 

Es más, Jesús daba por sentado recibir respuesta a la oración porque enseñó: “ora a tu Padre Celestial y tu Padre te recompensará” (Mateo 6: 6).

 

Por otra parte la petición es: “danos el pan de hoy” que está también significando el de mañana, el de cada día, el que necesitamos; entonces Dios ya sabe lo que necesitamos (Mateo 6: 8).

 

Esto nos señala que la relación con Dios no es en vano.

Jesús enseñó que realmente la relación con Dios debe ser una prioridad, prioridad que da lugar al cuidado de Dios sobre nuestras vidas: “Busquen a Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten.” (Mateo 6: 33 NTV).

 

Jesús habló de darnos el pan, pero sus palabras incluían más que el pan que comemos.

 

Hablaba del pan que alimenta la vida espiritual, este pan es la Palabra de Dios: “La gente no vive solo de pan, sino de cada palabra que sale de la boca de Dios.” (Mateo 4: 4 NTV).

Vida espiritual de relación con Dios creyendo su palabra totalmente necesaria para las personas, porque en esta relación con Dios está también incluida la vida eterna que viene luego después de nuestra muerte:

“Y la manera de tener vida eterna es conocerte a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú enviaste a la tierra.” (Juan 17: 3 NTV).

 

Y vida espiritual de relación con Dios creyendo su palabra necesaria para vivir una vida plena:

“Jesús les explicó: Mi propósito es darles una vida plena y abundante.” (Juan 10: 10 NTV).

“Yo soy la vid; ustedes son las ramas. Los que permanecen unidos a mí producirán mucho fruto” (Juan 15: 5).

Jesús quiere darnos el pan que alimenta la vida espiritual.


Hablaba del pan que alimenta nuestro cuerpo.

Jesús en cierta ocasión dio de comer a mucha gente que le seguía:

“Tengo compasión de la gente, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer; … y tomando los siete panes los partió y dio… y eran los que comieron como cuatro mil” (Marcos 8: 1-9).

Jesús quiere darnos el pan que sustenta nuestra vida natural.

 

Hablaba del pan que sana y libra nuestro cuerpo y alma; hablaba de sanar nuestras dolencias y enfermedades de forma milagrosa, de liberar nuestras vidas de presiones espirituales de maldad.

Leamos la siguiente historia: Marcos 7: 25-30.

Jesús quiere darnos el pan que sana nuestro cuerpo y libra nuestra alma.

 

Es por todo esto que en el Nombre de Jesús debemos ir al Padre Celestial con confianza y pedirle el pan para nuestra vida.

 

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