Deja espacio a Jesús en tu vida

Efesios 5: 16-18 (Dios Habla Hoy)

“16 Aprovechen bien este momento decisivo, porque los días son malos. 17 No actúen tontamente; procuren entender cuál es la voluntad del Señor. 18 No se emborrachen, pues eso lleva al desenfreno; al contrario, llénense del Espíritu Santo.”

 

Si quieres aprovechar bien tu vida, entonces entre todas las cosas que llenan tu vida deja un espacio para Jesús.

Realmente déjale que tome el control, porque él sabe guiarte en medio de estos días malos que se están viviendo.

 

Que son días malos, eso lo sabemos todos porque todos los sufrimos en mayor o menor medida.

Pero la cuestión es saber conducirnos por esta vida en medio de las dificultades y sufrimientos de tal manera que nuestra vida sea plenamente significativa, es decir que la aprovechemos bien.

 

Lo que Jesús nos dice en estas palabras que hemos leído al principio es que quiere que camines con él, que te dejes guiar, porque el camino que tiene para ti es totalmente significativo, una vida plena.

El dijo que vino precisamente para darnos ese tipo de vida. Juan 10:10 «Yo he venido para darles una vida plena y abundante».

 

Es una vida con significado y propósito, más allá del que nosotros podemos darle a nuestra propia vida.

 

Es saber quien eres y para qué estás en esta vida. Es saber el verdadero valor que tienes.

 

Es una vida relevante, es saber que puedes ir más allá de tus propios recursos. Se trata de una vida fructífera.

 

Es una vida llena de la verdad de Jesús que nos hará libres. así no seremos mal influenciados y mal conducidos.

Su verdad nos hará sabios para que tomemos decisiones acertadas y no tontamente o locamente, evitando así malas consecuencias. Juan 8: 32 «Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres».

 

Es una vida trascendente porque no acabará aquí en esta tierra sino que continuará en el Cielo. Juan 3: 16 «Dios ama tanto a todas las personas que ha enviado a Jesucristo para que todo aquel que en él crea no se pierda sino que tenga la vida eterna».

 

Es por todas estas razones que tenemos que dar espacio a Jesús. Por esto las palabras que leímos al principio nos invitan a ser llenos del Espíritu Santo, que es Jesús mismo viviendo en nuestro interior.

Es cuando creo a Jesús que su Espíritu viene a vivir a mi interior para darme y guiarme en esta vida abundante.

 

Es precisamente vivir sin tener en cuenta a Jesús lo que nos separa de esta vida abundante y eterna. Jesús quitó todo lo que en nosotros nos separaba de la vida que él nos da y lo clavó en la cruz. En aquella cruz  dejó clavado nuestro pecado.

Poner mi fe en Jesús y en lo que él ha hecho por mi muriendo en la cruz, es lo que me pone en el camino de la plenitud de vida y de la vida eterna.

Poner mi fe en Jesús, en que él murió por mi en la cruz, es dejarlo entrar en mi corazón como Salvador.

Deja espacio a Jesús en tu vida.

 

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