Discipulado Tema 4

Arrepentimiento y Fe en Jesús

 

Marcos 1: 15

 

DIOS QUIERE SALVAR

Ciertamente Dios no está lejano del hombre. Por medio de Jesucristo él se ha acercado al hombre como nunca antes en la historia de la humanidad. Dios quiere revelarse y manifestarse a sus criaturas.

Dios quiere ofrecer a los hombres su amor y una vida nueva que él ha diseñado para cada uno de nosotros.

Dios quiere salvar al hombre de una condenación eterna en el infierno, Juan 3: 16. Dios quiere que seamos sus hijos, Juan 1: 12. Dios quiere escuchar qué necesidades tenemos para suplirlas, Juan 16: 23, 24; Mateo 7: 7-11.

 

EL PECADO NOS ALEJA DE DIOS

Es nuestra condición de hombres pecadores que nos aleja de Dios y de todas sus bendiciones, Isaías 59: 1, 2. Dios no ha dejado de salvar y de bendecir, pero quita su ojo y su oído del pecado. Es nuestro pecado que levanta una barrera, una separación entre nosotros y Dios.

Esa es nuestra condición real: Romanos 3: 23 (DHH)  “todos han pecado y están lejos de la presencia gloriosa de Dios.”

 

JESUS ES LA RESPUESTA

En la misma carta que el apóstol Pablo escribe a los Romanos les está dando la solución al problema del pecado y de la condenación,

Romanos 3: 24, 25 (DHH) «24 Pero Dios, en su bondad y gratuitamente, los hace justos, mediante la liberación que realizó Cristo Jesús. 25 Dios hizo que Cristo, al derramar su sangre, fuera el instrumento del perdón. Este perdón se alcanza por la fe. Así quería Dios mostrar cómo nos hace justos: perdonando los pecados que habíamos cometido antes,»

Romanos 6: 23 (DHH) “El pago que da el pecado es la muerte, pero el don de Dios es vida eterna en unión con Cristo Jesús, nuestro Señor.”

La respuesta para el hombre es Jesucristo, en él está el perdón de pecados y la salvación; en él somos reconciliados con Dios.

 

 

 

LA NECESIDAD DEL ARREPENTIMIENTO

Jesús enseñó que Dios se estaba acercando al hombre y la primera condición necesaria para entrar al Reino de Dios, para recibir su salvación, es el ARREPENTIMIENTO.

Arrepentimiento es más que sentirse mal por algo que se haya hecho contra Dios o contra los hombres. Arrepentimiento es confesar a Dios el pecado, pedirle perdón y cambiar de actitud.

 

El verdadero significado de la palabra arrepentimiento que usó Jesús es cambio de mentalidad, darse la vuelta, convertir.

Si antes vivía alejado de Dios ahora por medio del arrepentimiento me acerco a Dios. Si antes vivía sin tener en cuenta a Dios, haciendo lo que entendía y quería, ahora vivo obedeciendo a Dios. Si antes vivía haciendo cosas que desagradaban a Dios y podían hacer daño tanto a mí como a otros, ahora dejo de hacer esas cosas.

 

IR A LA CRUZ

Cuando confesamos nuestros pecados y pedimos perdón a Dios por ellos, estamos aceptando la obra salvadora de Jesús por la que nuestros pecados fueron llevados por él a la cruz y allí quedaron clavados.

Es en la cruz donde Jesús murió llevando la condena que tocaba pagar a todo hombre por sus pecados.

Cuando nuestro arrepentimiento es verdadero, nuestro pecado y nuestro viejo hombre quedan allí clavados y recibimos la limpieza del pecado y la nueva vida como hijos de Dios.

Así la barrera que nos separaba de Dios es quitada de en medio. Ahora Dios si nos recibe y nos escucha.

El verdadero arrepentimiento por medio de la obra sacrificial de Jesús nos ha permitido la entrada al Reino de Dios. ¡Aleluya!

 

LA FE AGRADA A DIOS, LA INCREDULIDAD NO.

Hebreos 11: 6.

Nos cuenta el evangelio de Marcos 9: 14-27 un relato donde el padre de un muchacho afectado por problemas espirituales muy serios vino a Jesús y le dijo:

“…si puedes hacer algo, ten compasión de nosotros y ayúdanos. Jesús le dijo: ¿Cómo que “si puedes”? ¡Todo es posible para el que cree! Entonces el padre del muchacho gritó: Yo creo. ¡Ayúdame a creer más!”

Y termina el relato siendo el muchacho completamente sano.

 

Nos cuenta el evangelio de Mateo como estando Jesús en Nazaret, no pudo hacer muchos milagros allí, ¿saben el porqué? a causa de la incredulidad.

Jesús, una vez resucitado, reprendió a sus discípulos ¿saben el porqué? Por su falta de fe y lo que es más grave por su obstinación en no creer.

 

DIOS HIZO AL HOMBRE LIBRE

El hombre ha sido hecho libre por Dios, libre para creer y libre para decidir. Es dueño de sus actos, pero también de sus consecuencias. La Biblia nos enseña que el hombre sin Dios elige su propio camino en la vida (Isaías 53: 6) y aunque cree que es derecho, al final está la muerte (Proverbios 14: 12).

 

Jesús es real y está interesado en ofrecernos su salvación y ayuda. El es el Camino, la Verdad, la Resurrección y la Vida, y su interés en nosotros es ponernos en el camino verdadero de la vida y la salvación (Juan 14: 6; 11: 25, 26). Es necesaria la fe en Jesús para alcanzar su salvación y sus bendiciones. Por el contrario la incredulidad es una puerta cerrada a la intervención de Jesús en nuestras vidas y familias.

 

POR LA FE RECIBIMOS LA SALVACION

Juan 3: 16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

La Salvación que nos ofrece Jesucristo no puede pagarse, ni ganarse, se recibe por fe: Efesios 2: 4-9.

Romanos 3: 22 (DHH) «por medio de la fe en Jesucristo, Dios hace justos a todos los que creen.»

 

Estas son las dos condiciones que Jesús enseñó para ser salvo, para entrar en el reino de Dios, para nacer de nuevo como hijos de Dios: arrepentirse de los pecados y creer en el evangelio, creer en Jesús.

 

FE SALVADORA

La fe salvadora es una decisión, es la decisión de creer a Jesús.

Esta fe viene de Jesucristo mismo (Hebreos 12: 2) y es un regalo de Dios (Efesios 2: 8).

 

La recibimos a través de:

La Palabra: Romanos 10: 17.

La oración: Mateo 6: 6; Juan 14: 13.

 

FE EN JESUS

La fe que nos salva y que recibimos de Dios está basada en lo que la Palabra de Dios nos enseña de Jesús el Salvador.

Jesús es Dios hecho Hombre, es el Hijo de Dios, Mateo 16: 16.

Jesús llevó el pecado del hombre sobre su cuerpo a la cruz y derramó toda su sangre para darnos perdón de nuestros pecados, 1ª Pedro 2: 24. Colosenses 2: 13, 14.

Por medio de la fe en Jesús somos presentados como justos delante de Dios y somos reconciliados con Dios, Romanos 5: 1, 10.

Por medio de recibir a Jesús como nuestro Salvador somos hechos hijos de Dios, Juan 1: 12.

Por medio de la fe en Jesús tenemos la vida eterna en el cielo, Juan 3: 16.

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