Era necesario que Cristo padeciese

Lucas 24: 46, 47

46 Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; 47 y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, … .

 

Dice el refrán popular «no hay mal que por bien no venga».        Hay situaciones que ocurren y que son necesario que ocurran para que se puedan dar las condiciones para una solución , una respuesta, un cambio, o para algo mejor que lo que se tiene en ese momento.

Si lo que es necesario que ocurra es algo muy difícil o algo muy duro de soportar podemos llegar a no entender lo que pasa hasta no ver el resultado o incluso si podemos evitarlo decimos no y paramos ese proceso necesario. Y hay veces que lo que está en juego es algo que puede marcar nuestra vida para siempre.

¡Hay procesos que son necesario que ocurran!

 

 

Jesús dijo que todos los sufrimientos que soportó, aún su muerte y su resurrección fueron necesarios.

Lucas 18: 32, 33

32 Pues será entregado …, y será escarnecido, y afrentado, y escupido. 33 Y después que le hayan azotado, le matarán; mas al tercer día resucitará.

Jesús sufrió rechazo, burla, persecución, abandono, traición, tortura y muerte.

Pero ¿por qué fue necesario todo esto, si aún Pilatos dijo que lo consideraba inocente?

 

 

Jesús no solo dijo que le era necesario sufrir sino que también dijo que era para el bien nuestro.

Lucas 19: 10

Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.

Lo entendamos o no, lo creamos o no, todos necesitamos de Jesús porque hasta que nos encontramos con él nuestra condición es la de perdidos.

Cierto que sabemos quienes somos, podemos alcanzar logros, tener una buena vida, pero la realidad es que para Jesús somos como ovejas descarriadas que lo necesitan a él como el Buen Pastor.

Nuestro ser interior siempre estará vacío hasta que lo llene Jesús. Aún nuestro ser puede ser llenado por cosas que lo lleven a la ruina, o como ovejas ser alcanzados por los muchos lobos que hay en esta vida.

¡Necesitamos ser encontrados por el Buen Pastor!

 

Sin Jesús nuestra condición es la de perdidos no solo en esta vida, sino que hay una eternidad que está en juego. Para Jesús todos necesitamos ser salvos.

Salvos de la condenación eterna a la que nos dirigimos sin remedio porque nadie tiene solución para enviar al cielo y librar del infierno sino Jesús. El dijo que vino a encontrarnos y a salvarnos.

 

Y para eso sufrió y murió Jesús, para pagar el precio de nuestro rescate.

Nuestra condición de perdidos y de merecedores de la condena eterna no es culpa de nadie sino de nosotros, esa es nuestra culpa, ese es nuestro pecado.

Y con su sufrimiento y muerte Jesús lleva sobre él la culpa y la condena y consigue el perdón para nosotros.

Por eso era necesario que Jesús sufriera.

¡El inocente pagando por los culpables!

 

Jesús sufrió y murió por ti.

Lucas 4: 18, 19

1 El Espíritu del Señor está sobre mí,

Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;

Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;

A pregonar libertad a los cautivos,

Y vista a los ciegos;

A poner en libertad a los oprimidos;

19 A predicar el año agradable del Señor.

 

En su sufrimiento está tu salvación del infierno,

en su sufrimiento está tu sanidad del alma,

en su sufrimiento está la libertad de tu opresión,

en su sufrimiento está el perdón de tu pecado y la paz de tu alma.

 

Jesús ya sufrió y murió por ti, él ya hizo su parte, ahora la respuesta está de tu lado, te toca pedir perdón por tu pecado y aceptar a Jesús como tu Salvador.

 

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