LA FE SÍ SIRVE

Mateo 8: 13

“Entonces Jesús dijo al centurión: Ve, y como creíste, te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora”

Aquel centurión romano destinado a la ciudad de Capernaum puso su fe en Jesús y le pidió ayuda para que uno de sus criados fuera sanado de su enfermedad.

Tan grande era su fe que dijo a Jesús que no hacía falta que fuera a su casa sino que solamente diera la orden de que su criado fuera sanado.

La respuesta de Jesús fue que por su fe así sería hecho y el criado del centurión fue sanado.

La fe del centurión sirvió.

 

 

Y pasa nosotros hoy, ¿sirve la fe?

Gálatas 2: 20

“La vida que ahora vivo en este cuerpo, la vivo por mi fe en el Hijo de Dios” DHH.

“Así que vivo en este cuerpo terrenal confiando en el Hijo de Dios” NTV.

Si, hoy podemos vivir con fe. Las cosas que vivimos las podemos vivir con fe en Jesús.

 

Alguien que tuvo experiencias muy fuertes por medio de la fe en Jesús nos dice que LA FE EN JESUS SI SIRVE, que no es algo que tenemos en nuestra vida de adorno. Pedro nos dice así: 1ª Pedro 1: 7 «la fe de ustedes es mucho más preciosa que el mismo oro».

 

Si miramos de forma natural a Jesús, como lo miraban en Nazaret, como un hombre más, como el hijo de José el carpintero (Mateo 14: 54-58) entonces no creeremos en quien es de verdad Jesús y por tanto no recibiremos nada de él.

También podemos acostumbrarnos a decir que tenemos fe, que creemos en Dios, pero esa fe no tiene mayor efecto en nuestra vida.

Tanto en un caso como en el otro la forma que tiene Jesús de demostrarte quien es él es mostrándose a tu vida.

 

Marcos 9: 21-27. Este hombre tenía un problema imposible de solucionar y vino a Jesús a pedirle ayuda reconociendo que le costaba creer, así que también le pidió ayuda para creer. Y Jesús le demostró quien era él sanando a su hijo.

 

Podrías pensar que esto de la fe es más bien autoconvencerse. Pero todos saben la realidad de la necesidad del buen ánimo y de la esperanza para enfrentar cualquier proceso dificultoso.

Esto es lo que hizo una mujer con una terrible dolencia, se acercó con el ánimo y la esperanza de alcanzar la ayuda que necesitaba: Marcos 5: 25-34. ¡Y recibió esa ayuda!

 

 

Entonces PRIMERO tenemos que decir que la fe de la que hablamos es la fe en la persona de Jesús, no en una serie de normas, ni en un determinado colectivo de personas.

Esto es importante porque el mismo Jesús dijo para los que creyesen en él:

–Que él es el mismo siempre, no cambia, como fue hace 2000 años es ahora.

–Que nos acompaña fielmente en todo momento.

–Que él sabe lo que hace, pues vivió y superó a este mundo con todos sus sufrimientos.

 

SEGUNDO, tenemos que decir que al creer en Jesús podemos recibir ayuda en todas las esferas de nuestra vida,

Hebreos 4: 14-16 “Tenemos al Mediador con Dios, Jesús, quien puede compadecerse de nuestras debilidades y necesidades, porque él vivió lo mismo, pero no sucumbió, no falló, no pecó.  Por eso no dejemos de creer en él, sino vayamos con confianza al trono de Dios para recibir su ayuda en nuestra debilidad y necesidad”

 

 

Nuestra fe en Jesús sirve:

 

Para recibir nuevas fuerzas cuando ya no nos quedan, para sacar fuerzas de debilidad. Podemos decir Jesús todo lo puedo contigo que me fortaleces. Filipenses 4: 13.

 

Para librarnos de miedos y angustias. Podemos decir Jesús tu me das tu paz. Juan 14: 27.

 

Para alcanzar sanidad para nuestros cuerpos. Podemos decir Jesús por tus heridas yo soy sanado. 1ª Pedro 2: 24.

 

 

 

Para enfrentar esos imposibles que nos amenazan con arruinar nuestra vida y que nos dan tanto miedo. Podemos decir Jesús para los que en ti creen nada es imposible. Marcos 9: 23.

 

Para mover montañas. Sirve para seguir adelante a pesar de los impedimentos y alcanzar nuestros objetivos. Podemos decir Jesús tú me das lo que te pido en oración creyendo. Marcos 11: 23, 24.

 

Pero también sirve para lo más importante, para darnos salvación, vida eterna en el cielo después de la muerte; y para ayudarnos a conservarla. Podemos decir Jesús se mi Salvador, quédate en mi corazón para siempre, llévame al cielo cuando me toque partir de este mundo. 1ª Pedro 1: 5.

 

 

¿De dónde viene este tipo de fe?

La verdadera fe no nace en mi mismo.

Esta fe tan valiosa y eficaz viene por medio de Jesucristo, Hebreos 12: 2.

Si quieres fe que sirva entonces pasa tiempo leyendo y escuchando a cerca de Jesucristo, Romanos 10: 17.

 

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