LAS ARMAS ESPIRITUALES

Efesios 6: 11-18

“11Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. 12Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. 13Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. 14Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, 15y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. 16Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. 17Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; 18orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;”

 

El Señor nos proporciona armas espirituales para poder mantenernos firmes contra el enemigo.

 

Nuestro verdadero enemigo es el diablo y sus fuerzas del mal, y es contra él contra quien estamos luchando.

Así que no podemos ver al hermano en la fe como enemigo y mucho menos actuar contra el hermano como si fuera un enemigo.

 

 

Nuestro enemigo prepara y establece engaños contra nosotros.

No olvidemos que su principal arma es la mentira, Juan 8: 44 “Él (el diablo) ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.”

Y tiene estrategias para implementar, para llevar a cabo, sus engaños.

Y nosotros no debemos ignorar estos engaños y estrategias, 2ª Corintios 2: 11 “que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones.”

Es por esto que debemos desechar cualquier cosa que tenga que ver con las tinieblas, con la mentira, y vestirnos las armas de luz, Romanos 13: 12 “Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz.”

Así estaremos bien preparados para vencer las obras del maligno contra nosotros y permanecer firmes.

 

Estas armas de luz, armas espirituales, son poderosas en Dios para destruir las obras del enemigo, 2ª Corintios 10: 4 “porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,”

 

Así pues, tomemos, vistámonos con:

 

-la verdad. Porque la mentira es del diablo pero la verdad es de Dios. Y practicar la verdad nos mantiene libres de los engaños con los que el enemigo quiere esclavizarnos, Juan 8: 32 conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

 

-la justicia. Hagamos lo que es justo, vivamos rectamente. Porque contra una vida así no hay condenación posible, Gálatas 5: 22-25. Y Dios recibe alabanza cuando los creyentes hacemos lo que es justo, Mateo 5: 16.

 

-el evangelio. Porque por el mensaje de salvación las personas son reconciliadas con Dios y nos perdonamos unos a otros, por lo que el acusador ya no tendrá con qué acusarnos.

 

-la fe. Porque creeremos a Dios y no las flechas de fuego con las que el enemigo quiere matar nuestra salvación. O quiere herirnos y así disminuir nuestra eficacia en el servicio para el Señor.

Por la fe moveremos impedimentos, recibiremos respuestas a nuestras oraciones y alcanzaremos promesas.

 

-la salvación. Para vivir sabiendo que nada, aún los sufrimientos, nos puede separar del amor de Dios, Romanos 8: 38, 39.

 

-la Palabra de Dios. Porque con ella, como una espada, asestaremos golpes mortales al enemigo, Mateo 4: 4, 11.

Y también, cuando la compartimos con otros, les llegará a lo más profundo de su ser para ser limpiados y sanados , Hebreos 4: 11-13.

 

-la oración. Como dijo Jesús, para no entrar en tentación y hacer la voluntad de Dios, Mateo 26: 41.

 

De nuestra relación personal, íntima con el Señor, es de donde vendrá nuestra fortaleza, que es poder de Dios, por la que nos mantendremos firmes.

 

Print Friendly, PDF & Email