Las Enseñanzas de Jesús te dan Vida

Lucas 11: 27, 28.

En ocasiones podemos ver hechos y oír palabras dirigidas a Jesús, exclamaciones, canciones, ofrendas, que lo alaban, lo exaltan; y aún podemos escuchar estas exclamaciones hechas a seguidores de Jesús, a mártires, o a su madre que lo dio a nacer como ser humano.

Podemos llegar a creer que este tipo de cosas nos hacen creyentes, nos unen a Jesús, o nos hacen estar en la correcta relación con Jesús.

Pero Jesús enseñó otra cosa, y con esto no decimos que esta variedad de expresiones sean exactamente malas.

 

Jesús enseñó que la verdadera vida con sentido, con propósito; que la verdadera vida de abundancia, de felicidad, de plena realización; que la vida en la correcta relación con Dios, está en obedecer sus enseñanzas.

 

La vida no se construye en torno a nuestras creencias, forma de entender lo que nos rodea, deseos, sino en base a la Palabra de Dios.

En la Palabra de Dios se nos enseña que Jesús sostiene todas las cosas con su palabra poderosa, Hebreos 1: 3. Así que si nuestra vida tiene que ser construida, provechosa y sostenida firme, tendrá que ser no en base a nuestras expresiones religiosas sino en base a lo que el mismo Jesús nos enseña.

 

La palabra bienaventurado que está empleando Jesús significa dichoso, afortunado, muy bendecido, bien librado, con esperanza.

Entonces la Palabra de Dios es el componente necesario para la verdadera plenitud de la persona.

Jesús dijo que él había venido para darnos vida y vida en abundancia (Juan 10: 10) y también dijo “Yo soy la Verdad” (Juan 14: 6).

Son sus enseñanzas el componente necesario para nuestra felicidad. Por supuesto que para vivir necesitamos otras cosas, pero su palabra es lo fundamental (Lucas 12: 15 “La vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee”)

ESTOS TIEMPOS SON TIEMPOS PARA LEER, MEDITAR y CREER EN LA PALABRA DE DIOS.

 

Las enseñanzas de Jesús son el componente necesario para la vida de la persona, componente estático y componente dinámico de la vida.

 

Componente estático porque viene a ser el fundamento desde donde construimos nuestra vida, el cimiento firme y que permanece. Sobre esta roca podemos construir nuestra vida de forma segura, Mateo 7: 24, 25.

Estas palabras finales en el capítulo 7 del evangelio de Mateo son el colofón a las enseñanzas que Jesús ha estado dando y que recogen los capítulos 5, 6 y 7 y que conforman un conjunto de enseñanzas que precisamente comienzan diciendo que si las hacemos somos bienaventurados, Mateo 5: 2 en adelante.

 

Componente dinámico en el sentido de que nos alimentamos de la Palabra de Dios cada día, como nos alimentamos con el pan, Mateo 4: 4 “no solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”.

El alimentarse de la Palabra de Dios

-consiste en leerla en oración, es decir pidiendo ayuda a Dios antes de leerla. Esta parte es esencial porque solo Dios puede enseñarnos lo que quiere decir con su mensaje.

-consiste en leerla con atención, buscando un lugar y tiempo adecuados;

-consiste en procurar entenderla, y para esto tendremos que hacernos preguntas sobre lo que hemos leído y buscar otras partes de la Biblia donde se hable del mismo tema. Luego podemos ayudarnos de diccionarios para el significado de las palabras difíciles, de libros que explican el significado de la lectura, y pedir ayuda a hermanos maduros espiritualmente;

-consiste en tomar notas de lo que creemos que Dios nos ha hablado en la lectura.

-consiste en terminar en oración pidiendo ayuda a Dios para creer y obedecer.

 

Componente dinámico en el sentido de que cuando nos alimentamos correctamente con ella entonces tiene un efecto en nuestra vida.

Entre muchos otros la Palabra de Dios en nosotros tendrá un efecto:

-Salvador, 2 Timoteo 3: 15.

-Purificador, Juan 15: 3.

-Liberador, Juan 8: 32.

-Que dirige, Juan 8: 12.

-Transformador, 2 Timoteo 3: 16.

-Capacitador, 2 Timoteo 3: 17.

 

Pero como decíamos antes, la Palabra de Dios solo será el componente eficaz de nuestra felicidad si la obedecemos, si la ponemos en práctica.

De nada nos sirve leerla y no obedecerla, Santiago 1: 22 DHH “Pero no basta con oír el mensaje; hay que ponerlo en práctica, pues de lo contrario os estaríais engañando a vosotros mismos”.

Si peligroso es vivir engañados por las enseñanzas incorrectas que recibamos de cómo relacionarnos con Jesús, más peligroso si cabe es vivir engañados por nosotros mismos.

Es tiempo de revisarnos para mirar con atención si estamos viviendo en obediencia a las enseñanzas de Jesús.

Porque solo obedeciendo la palabra del Señor es que estaremos construyendo nuestra vida con seguridad y en plenitud.

Y es que ignorar las enseñanzas de Jesús y no aplicarlas a las decisiones que tomamos puede conducirnos a errores, Mateo 22: 29 “Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios”.

 

Por esto es tiempo de construir nuestra vida con la Palabra de Dios.

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