Los planes de Dios y las pruebas

En Jeremías 29: 11 Dios dice a su pueblo que tiene planes de bien para ellos. Todavía están en cautividad pero ya Dios ha declarado que en su tiempo llegará la liberación y podrán caminar en libertad en esos planes de bien divinos.

Estos planes de bien también son para nosotros hoy, el pueblo de Dios por medio de Jesucristo.

Jesús nos dijo que él había venido para darnos vida abundante, Juan 10: 10, y el apóstol Pablo declara que la obra que Dios hace en nosotros es buena y que él quiere continuar haciéndola hasta que estemos con Jesucristo en el cielo, Filipenses 1: 6.

Como hijos de Dios y como Iglesia del Señor Jesucristo tenemos futuro. Dios tiene un plan para nuestro bienestar que nos está revelando para que caminemos en su voluntad.

 

Nehemías 4: 1-15 El pueblo de Dios quedó libre de la esclavitud en Babilonia, como Dios había prometido y volvieron a su tierra y comenzaron la reconstrucción, primero el templo, la muralla de la ciudad, la ciudad. Estaban caminando en los planes de bien de Dios.

Pero llegaron las pruebas. En este caso fue presión del enemigo destinada a parar el plan de Dios con su pueblo. Al final Dios usó la presión para fortalecer al pueblo y los planes de Dios continuaron adelante. Pero nos cuenta Hageo que también vino la comodidad y las ocupaciones propias (Hageo 1: 4) y dejaron de construir y Dios les llamó la atención (Hageo 1: 5, 6) para que no se perdieran sus bendiciones (Hageo 2: 18, 19).

Nosotros también estamos caminando en los planes de Dios, pero también están viniendo pruebas.

 

1ª Pedro 1: 5-7; 4: 12

 

En la vida cristiana pasamos por pruebas. Es decir problemas que al final muestran si nuestra fe es verdadera o no o si es una fe madura o no. No es extraño que pasemos por estos baches de la fe. Dios puede permitirlo pero no significa necesariamente que esté disgustado con nosotros.

 

 

Pasamos pruebas porque queremos ser fieles a Jesucristo y a su Palabra en medio de este mundo gobernado por el adversario a Jesucristo y a los que por él son salvos. Recordemos que al ser salvos hemos sido trasladados del reino de satanás al reino de Jesucristo y que el mundo sigue bajo la influencia del maligno (Colosenses 1: 13; 1ª Juan 5: 19). El mundo nos aborrece, Juan 15: 19.

 

Pasamos por pruebas al enfrentar la oposición de este mundo y el maligno por causa de nuestra fe en Jesucristo, por causa de hablar a otros de Jesús y por servir a Jesús y colaborar en la edificación de su Iglesia.

 

Pasamos por pruebas cuando nuestro comportamiento se enfrenta al comportamiento de este mundo que nos quiere amoldar a sus formas y se enfrenta al pecado que nos quiere esclavizar.

 

Pasamos por pruebas cuando en dificultades esperamos respuesta de Dios y no llega.

 

Pasamos por pruebas por causa de nuestras propias debilidades que nos hacen pecar y sufrimos y por el pecado de otros que nos dañan.

 

Las pruebas no están destinadas a que perdamos nuestra fe sino a fortalecerla y a que se forme en nosotros el carácter de Cristo.

Romanos 5: 3-5. Produce en nosotros paciencia y esperanza en lugar de desesperación. Nos recuerda y muestra que Dios nos ama y está en nosotros por medio del Espíritu Santo.

2ª Corintios 1: 3, 4. Trae a nosotros el consuelo y ayuda que nos da el Señor. Somos capacitados para consolar a otros.

Santiago 1: 2-5. Nos hará personas maduras y sabias.

1ª Pedro 4: 13. El superar las pruebas traerá una renovación y aumento del gozo del Señor en nosotros.

1ª Pedro 4: 14. El superar las pruebas traerá una renovación de la unción del Espíritu Santo sobre nosotros.

 

 

Por medio de la confianza que tenemos en Dios, él nos guardará de forma poderosa. Dios no nos deja ni nos desampara, Salmo 23: 4.

La prueba es un momento para buscar la presencia del Señor y experimentar su compañía y victoria, Juan 16: 33.

Esto es lo que también Dios le dijo a su pueblo cuando le habló de los planes de bien, Jeremías 29: 12, 13.

 

Pero también la prueba no es para dejar de servir al Señor sino todo lo contrario par servirle con más dedicación unido al pueblo, Nehemías 4: 14, 15.

Será la comunión con el Señor y el servicio los que nos fortalezcan para salir de las pruebas, Nehemías 4: 17. En una mano el trabajo y en la otra la espada, la Palabra de Dios, el servicio y la comunión.

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