Misericordia

Marcos 1: 40-42

 

El propósito de la venida de Jesús no es otro sino ayudar al ser humano. Él ha venido para buscar al necesitado, al enfermo, al pecador, al perdido.

«para esto he venido» y «he venido para» son frases de Jesús que nos dicen su propósito: Para predicar el mensaje de salvación, para buscar a los pecadores, para buscar lo que se había perdido, para dar vida, para librar de las tinieblas.

 

Por esto Jesús era movido a misericordia, porque quiere ver cumplido su propósito en todos nosotros.

Ser movido a misericordia es más que sentir lástima por el dolor ajeno, es iniciar una acción de ayuda al necesitado que paliará su dolor o le pondrá fin. Y ESO ES LO QUE HACE JESUS, TENER MISERICORDIA.

 

Jesús tiene misericordia de nosotros porque él no ha cambiado. Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos, Hebreos 13: 8.

 

Jesús tiene misericordia de nosotros porque el conoce la necesidad y el dolor. Hebreos 2: 17, 18. Como persona, Jesús experimentó todas nuestras debilidades y las venció y ahora puede ayudarnos. Jesús nos dice «En esta vida tendrás sufrimientos pero confía en mí porque yo he vencido todos los poderes que gobiernan este mundo» Juan 16: 33.

 

Jesús tiene misericordia de nosotros porque él tiene todos los recursos para nuestras necesidades, «para Dios todo es posible» Mateo 19: 26. ¡Y Jesús quiere ayudarnos!

 

Con la misericordia viene la ayuda allí donde nosotros ya nada podíamos hacer.

Pero con la misericordia viene también un nuevo estado de ánimo. Porque la tristeza es rota y la desesperanza también. Podemos mirar y creer que tenemos futuro. Podemos mirar y hacer planes que no nos atrevíamos a hacer antes.

Y con la misericordia viene un nuevo estado de fuerzas, para hacer lo que antes se nos hacía una montaña.

 

Dos cosas que hizo aquella persona con lepra:

*creyó que Jesús tendría misericordia,

*se atrevió a pedirle. Jesús quiere que nos acerquemos a él, porque él quiere darnos el oportuno socorro, Hebreos 4: 15, 16.

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