NO ESTAS SOLO (EL BUEN PASTOR)

Salmo 77: 20;  78: 52, 53 a;  Isaías 63: 13, 14 a.

“20 Condujiste a tu pueblo como ovejas”

“52 Hizo salir a su pueblo como ovejas,

Y los llevó por el desierto como un rebaño.

53 Los guió con seguridad, de modo que no tuvieran temor”

“13 el que los condujo por los abismos, como un caballo por el desierto, sin que tropezaran? 14 El Espíritu de Jehová los pastoreó”

 

 

En el trayecto hacia ver cumplidos los planes de Dios en cada uno de nosotros, en el camino hacia ir recibiendo las muchas bendiciones que nos tiene preparadas, en este trayecto por dificultoso que sea y por complicaciones que aparezcan, tenemos que saber que no estamos solos.

Tenemos que aferrarnos a la mano de nuestro Buen Pastor para recibir aliento, seguir caminando y sentir la seguridad de que no vamos solos.

 

Tenemos un futuro y ese futuro lo podemos mirar con esperanza, porque quien viene con nosotros es Jesús, el Señor y nuestro Buen Pastor. Él ya transitó este camino, venció las dificultades y los enemigos y ahora nosotros podemos confiar en él, Juan 16: 33

Él no nos deja en las momentos desérticos en soledad; Él nos defiende cuando nos asaltan los enemigos como el temor y la angustia; Él nos provee en medio de la necesidad; Él nos guiará en las encrucijadas de caminos; él nos levanta cuando tropezamos. Porque nosotros somos su rebaño.

 

No importa que tú no sepas el camino, no importa que te consideres torpe para seguirle, o aún te consideres indigno para ser parte de su rebaño. Lo que importa es que le creas.

 

 

Juan 10: 14, 27

“14 Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen”

“27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen”

 

Creerle es prestar atención a su voz y obedecerla. Eso es seguir al Buen Pastor.

 

Juan 10 :28

“y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.”

 

Y si le sigues, entonces no habrá nada ni nadie que te arrebate de su mano, y sólo Él tendrá verdadera autoridad y control sobre tu vida. Él no te abandonará cuando venga el lobo, Tú le importas.

Juan 10: 11-13 “11 Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. 12 Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. 13 Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas.”

 

Es por eso que es necesario pasar tiempo con el Buen Pastor, con Jesús, para llegar a conocerle e identificar correctamente su voz.

Porque no queremos seguir ninguna voz extraña porque eso nos conduciría a la confusión, a la pérdida, a meternos en procesos que nos irán destruyendo. Mientras que con Jesús el Buen Pastor tenemos la plenitud de vida, Juan 10: 9-11 “9 Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. 10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. 11 Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.”

 

 

Si alguien sabe el mejor camino para que lo transitemos, sin duda que es Jesús nuestro Buen Pastor, Él nos dijo que es el Camino y la Verdad y la Vida (Juan 14: 6).

 

 

¿Dónde puedo encontrar seguridad de que estoy escuchando correctamente su voz?

En sus enseñanzas (recogidas en los evangelios y en todo el Nuevo Testamento).

Hagamos caso del consejo del apóstol Pablo: “La Palabra de Cristo more en abundancia en vosotros” Col. 3: 16.

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