¿Para qué sirve la fe?

A veces preguntamos por cosas que vemos y no sabemos su utilidad y nos dicen «es de adorno». Realmente nos están diciendo que no sirve para casi nada.

 

¿Sirve la fe para algo hoy en día?

Alguien que tuvo experiencias muy fuertes por medio de la fe nos dice que LA FE EN JESUS SI SIRVE, no es algo que tenemos en nuestra vida de adorno. Pedro nos dice así: 1ª Pedro 1: 7 «la fe de ustedes es mucho más preciosa que el mismo oro».

 

 

Es solo religión o es solo una religión más.

Esto es invención de los hombres.

Es solo un hombre más. No podemos esperar de él nada más que lo que se puede esperar de un hombre.

Esto podrías pensar o decir cuando te hablen de Jesús de Nazaret.

 

Esta es la forma natural con la que miraban en Nazaret a Jesús, como un hombre más, como el hijo del carpintero, Mateo 14: 54-58.

No creían en él, y por tanto no recibieron nada de Jesús.

O quizás tú que eres creyente te has acostumbrado a decir que tienes fe, que crees en Dios, pero no tiene mayor efecto en tu vida.

Tanto en un caso como en el otro la forma que tiene Jesús de demostrarte quien es él, es mostrarse a tu vida haciendo algo que para ti es un imposible.

 

Marcos 9: 21-27.

Este hombre tenía un problema imposible de solucionar y vino a Jesús a pedirle ayuda reconociendo que le costaba creer, así que también le pidió ayuda para creer. Y Jesús le demostró quien era él y le dio fe trayendo la solución que el hombre necesitaba.

 

La realidad es que Jesús quiere mostrarse a tu vida. Él no rechaza a nadie. Jesús quiere ayudarte: Marcos 1: 40-42.

 

Podrías pensar que esto de la fe es más bien autoconvencerse. Pero todos saben la realidad de la necesidad del buen ánimo y de la esperanza para enfrentar cualquier proceso dificultoso.

Esto es lo que hizo una mujer con una terrible dolencia, se acercó con el ánimo y la esperanza de alcanzar la ayuda que necesitaba: Marcos 5: 25-34. ¡Y recibió esa ayuda!

 

Lo primero que hay que decir es que la fe de la que hablamos es la fe en una persona, no en una serie de normas. Hablamos de creer en Jesús.

Esto es importante porque el mismo Jesús dijo para los que creyesen en él:

–Que él es el mismo siempre, no cambia, como fue hace 2000 años es ahora.

–Que nos acompaña fielmente en todo momento.

–Que él sabe lo que hace, pues vivió y superó a este mundo con todos sus sufrimientos.

 

Lo segundo que hay que decir es que esta ecuación de la fe funciona de la siguiente manera: yo decido creer y entonces recibo respuestas a mi fe. Es decir tengo que creer para ver y no ver para creer.

Aunque cuando veo mi fe se fortalece.

 

¿Para qué sirve la fe?

Sirve para recibir nuevas fuerzas cuando ya no nos quedan, para sacar fuerzas de debilidad. Podemos decir Jesús todo lo puedo contigo que me fortaleces. Filipenses 4: 13.

 

Sirve para librarnos de miedos y angustias. Podemos decir Jesús tu me das tu paz. Juan 14: 1, 27.

 

Sirve para alcanzar sanidad para nuestros cuerpos. Podemos decir Jesús por tus heridas yo soy sanado. Marcos 5: 34; 1ª Pedro 2: 24.

 

Sirve para enfrentar esos imposibles que nos amenazan con arruinar nuestra vida y que nos dan tanto miedo. Podemos decir Jesús para los que en ti creen nada es imposible. Marcos 9: 23.

 

Sirve para mover montañas. Sirve para seguir adelante a pesar de los impedimentos y alcanzar nuestros objetivos. Podemos decir Jesús tú me das lo que te pido en oración creyendo. Marcos 11: 23, 24.

 

Pero también sirve para lo más importante, para darnos salvación, vida eterna en el cielo después de la muerte; y para ayudarnos a conservarla. Podemos decir Jesús se mi Salvador, quédate en mi corazón para siempre, llévame al cielo cuando me toque partir de este mundo. 1ª Pedro 1: 5.

 

¿De dónde viene este tipo de fe?

La verdadera fe no nace en mi mismo.

Esta fe tan valiosa y eficaz viene por medio de Jesucristo, Hebreos 12: 2; 2ª Pedro 1: 1.

Si quieres fe que sirva entonces pasa tiempo leyendo y escuchando a cerca de Jesucristo, Romanos 10: 17.

 

Jesús te da fe tanto si no la tienes como si la estás perdiendo. Un hombre que tenía una fe muy débil le pidió ayuda a Jesús para creer, Marcos 9: 24.

 

Recuerda que la oración hecha con fe es poderosa, Santiago 5: 15, 16.

 

Print Friendly, PDF & Email