Por sobre todo ama a Jesús

PALABRA DE REVISIÓN POR CUANTO HAY UN FUTURO

Si él se revela entonces le vemos, y si él nos habla entonces oímos. Y necesitamos tener encuentros con él donde recibimos una palabra de ánimo, de esperanza, de futuro, y que ciertamente nos invite a la revisión para no desfallecer y morir en abandono y esterilidad.

Jesús nos está llamando a mirar con atención lo que estamos haciendo para, con su luz, poner los puntos de corrección, enderezar lo que está torcido, para ir hacia adonde el Señor nos quiere encaminar y cumplir el propósito que él tiene para su Iglesia.

El propósito para su Iglesia es inalterable. Por esto cuando algo se tuerce él nos llama a enderezarlo. Por tanto no tenemos miedo a su palabra porque nos señala el glorioso futuro y nos llena de fuerza, valor y esperanza.

 

NO TEMAS PORQUE TU VIDA ESTÁ EN LAS MANOS DEL SEÑOR

En primer lugar quiero señalar estas palabras dadas por el Señor Jesucristo a su siervo Juan: «No temas.»

Porque él es el primero y el último, el que estuvo muerto pero ahora vive, el que tiene en su poder las llaves de la muerte.

Así que la muerte no tiene poder sobre la vida de Juan, que es anciano, que está solo desterrado en una isla, abandonado en una forma de cautividad, pero su vida está en las manos del Señor.

Así que la última palabra para la vida de Juan y para el propósito de Juan no lo tiene la muerte. El propósito que Jesús tiene para Juan está en sus manos, que todo lo puede y que está por sobre todo.

Estas estrellas, sean ángeles que cuidan la Iglesia, sean mensajeros enviados a las Iglesias, o sean los pastores de las Iglesias que tienen que dirigir a la Iglesia en la voluntad de Dios, están en las manos del Señor.

Entonces estamos hablando de aquellos que sirven al Señor, y no se sirven a si mismos; y la palabra que su Señor les da es la misma desde la antigüedad: «No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.» Isaías 41: 10.

 

NO TEMAS PORQUE EL PROPOSITO ESTA EN LAS MANOS DEL SEÑOR

Y por otro lado vemos lo que Jesús está diciendo en 1: 8 «Yo soy el Alfa y la Omega, Principio y Fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.» y en 1: 11 «escribe».

Lo que nosotros vemos en nosotros mismos y alrededor puede decirnos que todo está acabado, pero el propósito de Dios no ha muerto sino que está vivo y prosperará.

Dios tiene en sus manos, en su diestra, el propósito de su Iglesia; Jesús es fiel a su promesa y tiene todo el poder y autoridad para cumplirla, él dijo que edificaría su Iglesia y que las puertas del hades no prevalecerían contra ella.

 

Por esto, porque Jesús nos está señalando el camino de victoria por el que vamos a ir, es que tenemos que prestar atención a las palabras que está dirigiendo a nuestro presente. Tomemos conciencia de cual es nuestro presente para amoldarlo a su voluntad y así dirigirnos hacia ese esplendoroso futuro.

 

LA REVELACION DE LA REALIDAD DE LA IGLESIA

Vemos lo que Jesús dice en 1: 20 y 2:1 «los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias.» «el que anda en medio de los siete candeleros de oro»

Entonces Jesús está cumpliendo su palabra, está en medio de su Iglesia, como él dijo que haría: «donde están dos o tres congregados en mi Nombre, allí estoy yo en medio de ellos.» mateo 18: 20.

Esto nos dice que el Señor tiene la percepción más real de la Iglesia. Nosotros podemos no tener una percepción certera del estado de su Iglesia, necesitamos que Jesús nos la revele.

Él Conoce la realidad del pasado, la realidad del presente, y la realidad del futuro. Conoce nuestro estado presente, y si no cambiamos, lo que vamos a ser en el futuro.

Es por esto que nos está anunciando que debemos y podemos cambiar para no perder nuestra verdadera identidad.

 

–La revelación del presente

Cuando está hablando de que conoce las obras de la Iglesia, está enmarcando la actividad presente, dándole su lugar y su valor. Está alabando el buen hacer, la buena trayectoria y la buena pelea contra el mal que la Iglesia está haciendo.

 

–La revelación del pasado

Luego le dice que recuerde de dónde ha caído y hace referencia al pasado de la iglesia, en especial a los tiempos de sus comienzos. Pasado que tuvo su lugar y valor en el tiempo de la vida de la iglesia. Y ahora independientemente del valor que nosotros le demos, el Señor está haciendo esta referencia para aprovechar ese valor y también usarlo para generar, para construir el futuro.

En este caso hay cosas buenas de ese pasado que hay que recordar y retomar.

 

–La revelación del futuro

Y cuando le dice al que venciere, está haciendo referencia al futuro que está preparado para su Iglesia, que no es otro que un camino de victoria.

 

EL QUE TIENE OIDOS PARA OIR, OIGA

Está pidiendo oído, atención al consejo. Pide revisar el presente y el pasado y tomar lo que conviene y así permanecer y prosperar en la voluntad del Señor.

Pide que abramos nuestro oído porque nuestra percepción no siempre es correcta.

Si nos señala que el pasado no fue bueno entonces levantémonos y no pequemos más, corrijamos, como le dijo a aquella mujer que cometió adulterio.

Si el pasado fue bueno, entonces hagamos como aquel hombre sabio y saquemos de nuestro tesoro lo viejo y añadámoslo a lo nuevo y no demos nada por desechado ni perdido.

Recordemos que el pasado ya no volverá ni podemos volverlo a escribir. Y el futuro no existe sino en Dios. Por esto Jesús nos hace énfasis en el presente, porque es el presente lo que tenemos que trabajar para alcanzar el futuro.

 

VOLVER AL FUNDAMENTO

Este presente puede ser nublado por todo lo que hacemos, y creer que nuestra obra está agradando a Dios, pero Jesús nos dice ¡No!

No dice que es malo lo que hacemos sino que lo pone en su debido lugar. Nos recuerda que hay algo mucho más importante que lo que se está haciendo y es el amarlo a Él, el conocerlo a él, el pasar tiempo con él.

 

Este es el buen fundamento: amarlo a Jesús.

Recordemos las palabras de Jesús a aquellos que echaban fuera demonios en su nombre y Jesús les dijo no os conozco. Jesús les enseñó que la base para servirle es la relación con él.

 

Cuando el Señor Jesús está restaurando la vida de Pedro, que le negó y le abandonó, no le pregunta por su decisión de servirle o dar su vida por él, le pregunta «¿me amas?».

La base para el servicio es el amor por Jesús, la comunión profunda e intensa con él.

 

Es cierto que el fruto nos identifica: «por su fruto los conoceréis», si el fruto es bueno el árbol es bueno.

Pero lo que nos valida para hacer la obra es nuestra identidad en Jesús y nuestra relación con Jesús.

 

PASA TIEMPO CON JESUS

¿Cómo puedes decir que le amas si no pasas tiempo con él?

 

Dices que Jesús lo es todo para ti.

Dices que Jesús es lo más importante de tu vida.

Dices que Jesús es lo mejor que te ha ocurrido.

Pero tus hechos de a diario no muestran que Jesús es todo para ti.

 

El tiempo que le dedicas a la oración y a la Palabra no muestran que Él es todo para ti.

El servicio que le prestas no muestra que Él es todo para ti.

El lugar que Jesús ocupa en tu lista de prioridades no muestra que Jesús es todo para ti.

 

Dices que le amas pero no pasas tiempo con Él.

Hoy vengo a decirte: ¡Pasa tiempo con Jesús!

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