SER CREYENTES FLEXIBLES

Marcos 2: 22

“Y nadie echa vino nuevo en odres viejos;  de otra manera,  el vino nuevo rompe los odres,  y el vino se derrama,  y los odres se pierden;  pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar.”

 

Los odres nuevos son flexibles. Se hinchan y no se rompen conforme el vino nuevo fermenta. Los odres viejos no son flexibles y si se les llenara de vino nuevo se romperían con la fermentación perdiéndose el vino y los odres.

 

Flexible significa que tiene disposición para doblarse fácilmente, que es susceptible de cambios o variaciones según las circunstancias o necesidades. Jesús quiere que seamos personas flexibles, como odres nuevos, para poder albergar la obra maravillosa que él va a hacer.

 

 

No debemos entender que tenemos que ser flexibles en consentir el pecado en nuestra vida, ni tampoco en ser flexibles en aceptar cualquier tipo de freno, impedimento o peso que nos estorbe para creer y seguir a Jesús, ¡no!

El apóstol Pablo nos enseña que seamos llenos del Espíritu Santo y no de las cosas de este mundo que puedan estorbarnos, Efesios 5: 18; y también nos enseña que no nos amoldemos a este mundo, Romanos 12: 2.

 

Una traducción bíblica de este versículo dice así: “el vino nuevo es para odres frescos, acabados de acondicionar”

El Señor quiere moldearnos en todos las áreas y aspectos de nuestra vida, conforme a su voluntad, para hacer su obra en nosotros: Jeremías 18: 1-6. Si no somos flexibles, si somos duros, nos romperemos en sus manos, porque el Señor no puede trabajar y bendecir a aquellos que son “duros de corazón” o “duros de cerviz”, Éx. 33: 3.

 

Tenemos que ser flexibles para que quepa lo nuevo que va a hacer el Señor.

El plan del Señor, la bendición del Señor , necesita encontrar flexibilidad en los hijos de Dios. Flexibilidad es FE, es ACEPTACIÓN, es ENTREGA.

La flexibilidad es incompatible con la dureza de corazón, con la falta de entendimiento, con la incredulidad, con la falsedad, con la falta de entrega, con las costumbres, con la falta de misericordia.

Flexibilidad es reconocer que Dios es Soberano, Romanos 9: 20.

Es reconocer que Dios tiene un plan con todos y cada uno de nosotros, Juan 21: 21, 22.

Es reconocer que Dios puede hacer su obra en forma distinta a lo que nosotros pensamos, Hechos 16: 6-10.

Es reconocer que los recursos de Dios son infinitos e insondables: Ciro, los cuervos y Elías, el dinero en la boca del pez, etc…

 

¿Cómo nos hacemos flexibles?

Jesús enseña que el reino de Dios se ha acercado en Marcos 1: 15, y que por tanto tenemos que creer el mensaje que viene de parte de Dios para entrar a él.

El apóstol Pablo enseña que debemos de renovar nuestra mentalidad para comprobar la buena voluntad de Dios para nosotros, Romanos 12: 2.

 

Es indudable que necesitamos las enseñanzas de Jesús para renovarnos, para hacernos flexibles.

 

Es a medida que vamos aplicando la Palabra del Señor a todas las áreas de nuestra vida que nos iremos haciendo más flexibles a su voluntad y nos iremos haciendo mayores receptores de sus dones.

 

 

Como Iglesia del Señor Jesucristo tenemos que ser flexibles para no quedarnos fuera de la obra que él ya está haciendo.

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