TEMA 8. LA VIDA LLENA EN EL ESPÍRITU

1ª Corintios 3: 16 PDT:

«Ustedes deberían saber que son el templo de Dios y el Espíritu de Dios vive en ustedes.»

La Palabra de Dios nos enseña que los creyentes somos templo del Espíritu Santo. Es decir el lugar donde habita el Espíritu Santo es en el interior del creyente.

Juan 3: 6 PDT:

«El que nace de padres humanos tiene vida física, pero el que nace del Espíritu tiene vida espiritual.»

Es el Espíritu Santo quien produce en nosotros el nuevo nacimiento como hijos de Dios.

Romanos 8: 16 PDT:

«El Espíritu mismo le habla a nuestro espíritu y le asegura que somos hijos de Dios.»

Y es el Espíritu Santo quien nos da testimonio de esta verdad, de que realmente somos hijos de Dios.

 

Romanos 8: 14 PDT:

«Los hijos de Dios se dejan guiar por el Espíritu de Dios.»

Ahora que somos hijos de Dios y templo de su Espíritu, el Espíritu Santo quiere guiarnos en nuestra nueva vida.

Juan 14: 16, 17 TLA:

«Y yo le pediré a Dios el Padre que les envíe al Espíritu Santo, para que siempre los ayude y siempre esté con ustedes. Él les enseñará lo que es la verdad.»

Jesús nos enseñó que él resucitaría e iría al cielo pero que no nos quedaríamos solos sino que nos dejaría al Espíritu Santo y que su nombre es Ayudador.

El Espíritu Santo vive en nosotros para guiarnos, para consolarnos y para ayudarnos en nuestra nueva vida como hijos de Dios.

El Espíritu Santo es nuestro maestro, quien nos enseña todo lo que Jesús nos dijo en su Palabra (Juan 14: 26).

Siempre nos enseñará conforme a la verdad, a su Palabra, nunca nos dirigirá en contra de lo que ya nos enseñó en la Biblia. Y no solo nos enseñará sino que será una guía en las cosas que tendremos que vivir (Juan 16: 13).

 

Y su obra en nosotros también tiene que ver con nuestra vida de santidad, porque primero nos convence de que somos pecadores para llevarnos al arrepentimiento y a la fe en Jesús (Juan 16: 8-11). Y segundo nos ayuda para ser libres de debilidades y ataduras que nos conducen a pecar (Romanos 8: 13, Gálatas 5: 16, 17).

 

Efesios 5: 18 TLA:

«Permitan que sea el Espíritu Santo quien los llene y los controle.»

Por esto la Palabra de Dios nos anima, ahora que el Espíritu Santo vive en nosotros, a vivir llenos del Espíritu Santo, para ser ayudados por él y también para ser capacitados por él para una vida cristiana poderosa.

 

¿Cómo podemos ser llenos del Espíritu Santo?

Hechos 1: 14 NTV «Todos se reunían y estaban constantemente unidos en oración»

Es necesario querer y pedir la llenura del Espíritu Santo en oración hasta recibirla.

 

Lucas 24: 49 NTV: «Ahora enviaré al Espíritu Santo, tal como prometió mi Padre; pero quédense aquí en la ciudad hasta que el Espíritu Santo venga y los llene con poder del cielo.»

Hechos 1: 8 NTV: «recibirán poder cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes.»

La llenura del Espíritu Santo en todos los que se encontraban orando dio lugar a una vida cristiana poderosa en ellos.

Jesús les mandó que orasen hasta que fuesen llenos del Espíritu Santo y les dijo que esta llenura era necesaria y que sería para ellos una investidura de poder de Dios.

Hechos 2: 4 DHH: «Y todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu hacía que hablaran.»

Hay una evidencia inicial de que hemos sido llenos del Espíritu Santo y es que comenzamos a hablar en otras lenguas, ya sean humanas y desconocidas para nosotros u otras lenguas desconocidas para la persona humana y dadas por el Espíritu.

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