TIEMPOS PARA LA LUZ DE JESUS

Juan 8: 12

“Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.”

 

No son tiempos para caminar a ciegas.

Ni para vivir de cualquier manera, ni para tomar decisiones sin haberlas meditado correctamente.

No podemos creer cualquier noticia, ni podemos recibir cualquier enseñanza o consejo.

Las cosas son difíciles y ahora están más difíciles y no podemos andar a oscuras para ir tropezando, o cayendo en trampas, se necesita luz.

La mejor luz es la que nos ofrece Jesús, porque es la única luz que ofrece vida y nos libra de la oscuridad de nuestro camino, Juan 12: 46 “Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.”

 

Tinieblas tienen que ver con todo lo que nos impide ver correctamente para poder avanzar en nuestra vida con garantías.

Las tinieblas tienen que ver con mentiras, con oposición, con maldad; con falta de visión, con confusión, con extravío; pero también con nuestras propias debilidades y pecados que nos frenan.

 

 

Pero Jesús nos está diciendo que a aquel que en él cree no será vencido por las tinieblas, porque él ya ha vencido a las tinieblas, Juan 1: 5 “La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.”

 

Es necesario creer y perseverar en nuestra fe en Jesús porque cuando ponemos nuestra fe en él no solo nos guía con su luz sino que nos hace luz, Juan 12: “36 creed en la luz, para que seáis hijos de luz.” Y Efesios 5: 8 “ahora sois luz en el Señor”

Entonces no tenemos que ir de un lugar a otro buscando luz, buscando guía, buscando verdad para guiarnos en nuestro camino, porque esa luz está en nosotros.

 

Esa luz con la que nos guía es su Palabra, sus enseñanzas, Salmo 119: 105 “tu palabra es una lámpara a mis pies y una luz en mi camino”

Jesús nos dijo que su verdad:

-nos haría libres, Juan 8: 32;

-nos haría fuertes ante las mentiras, Efesios 4: 14, 15;

-nos haría construir nuestra vida de forma segura,  Mateo 7: 24, 25.

 

Es por esto que el Señor nos está llamando a estar atentos, a ser prudentes con todo lo que nos llega y examinarlo a la luz de su palabra (1 Tesalonicenses 5: 5, 6).

La luz de Jesús nos ayudará manifestando lo que de verdad se esconde detrás de lo que nos llega, Efesios 5: 13 “Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo.”

 

Pero también la luz de Jesús manifestará lo que hay en nosotros, no sea que también en nuestro interior existan áreas oscuras, áreas de debilidad, que nos estén esclavizando. Lucas 11: 35 “Mira pues, no suceda que la luz que en ti hay, sea tinieblas.”

 

Pero además de que Jesús nos llama a tener su luz y andar en su luz para no ser engañados, también nos da una misión.

Mateo 5: 14-16 “Vosotros sois la luz del mundo… que vuestra luz alumbre delante de los hombres”

Aquí Jesús declara nuestra identidad y nuestra misión, somos hechos luz para alumbrar.

Tenemos la misión de llevar esta necesaria luz a otros, no la podemos esconder.

 

Por esto el llamamiento que nos hace Jesús es que nos despertemos y nos levantemos para tener luz e iluminar (Efesios 5: 14).

No sigas en estado de indiferencia, de adormecimiento, de dudar. No sigas envuelto en mentiras de este mundo. Di si a la luz de Jesús.

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